Las mujeres intranquilas – Lucía López Pérez

Las mujeres intranquilas – Lucía López Pérez

¿Quiénes son las mujeres intranquilas?

Las mujeres intranquilas es un manifiesto, un grito de rabia. Es la voz de todas aquellas a las que han silenciado durante siglos, de las que ya no pueden hablar. Es el eco que queremos dejar las que estamos aún aquí. Un recuerdo que no se puede borrar.
Mujeres intranquilas son todas las que corren en la noche con las llaves en la mano, las que se giran quinientas veces para comprobar que no las siguen, las que huyen, las que gritan, a las que no creen. Mujer intranquila es la que lee este libro. La que se identifica con cada palabra que hay en él. Mujer intranquila soy yo, mientras lo he escrito.

Todas.

Mujeres intranquilas.

Cansadas de callarnos.

Opinión

¡Hola lectores! Esta semana os traigo un poemario que me ha sorprendido y encantado a partes iguales. Se trata de Las mujeres intranquilas, de Lucía López Pérez y la Editorial Círculo Rojo.

Como ya el propio título refleja podéis haceros una idea de la clase de poemas que encuadran las 164 páginas de la obra. La mujer es la protagonista de todos y cada uno de los poemas que Lucía nos regala. Escritos desde lo más profundo de sus entrañas trata el tema de la mujer con elegancia, rudeza, crudeza, sencillez, cercanía, verdad e inteligencia.

Un total de 59 poemas que rebelan, por desgracia, lo que muchas mujeres han sentido alguna vez: miedo, desazón, ira, desconfianza, espanto y un sinfín de sinónimos que la autora, a través de sus palabras, nos hace sentir.

Es una pena que todas alguna vez hayamos sentido miedo al encontrarnos solas en algún lugar o incluso andando por la calle, da igual la hora. Mirar hacia atrás mientras caminas es un gesto que muchas hemos repetido y que solo llevamos a cabo cuando no vamos acompañadas, asegurándonos que nadie nos sigue antes de entrar al portal de casa, en un aparcamiento, al girar en una calle o al tirar la basura. Escenas del día a día que muchos verán como una exageración pero que las noticias que nos transmiten la prensa y la televisión continuamente indican lo contrario. El miedo está cada vez más arraigado en esta sociedad que ha perdido el norte y casi el sur.

Con todo esto no quiero decir que todos los hombres sean iguales, ni mucho menos, de hecho hay más buenos que malos en esta historia, pero siempre lo malo es lo que resalta. Tampoco quiero que creáis que el poemario de Lucía es una proclamación contra la figura masculina, que por supuesto no lo es. Es un canto a la realidad, un canto a una situación que se lleva repitiendo durante mucho tiempo y que parece no terminarse. Es una verdad en sí mismo de la que tanto mujeres como hombres tenemos que luchar para que acabe.

Las mujeres intranquilas necesitamos precisamente eso, tranquilidad, paz y seguridad. Necesitamos ir por la calle sin miedo, sin mirar atrás, sin imaginarnos que en la siguiente esquina nos van a asustar.

Como veis el tema me ha tocado y gustado bastante porque es un libro que todos deberíamos leer y tener presente. Es un manifiesto a la realidad del Siglo XXI.

En cuanto al estilo, la pluma de Lucía es sencilla, realista, fuerte y feminista, cercana y entusiasta.

Espero que os haya gustado y os anime a que la leáis.

Por mi parte, os dejo con uno de los poemas que más me han gustado, titulado “Luna de miel”.

“Luna de miel”

Vuelve a anochecer en la ciudad donde nunca pasa nada.

La ciudad que siempre duerme, la que nunca ve las noticias, y por

supuesto, la que nunca sale en ellas.

El café se ha calentado demasiado y puede que ya no quiera bebérselo, es

cuestión de tiempo que lo deje a medias. Como la mayoría de las cosas.

Se ha pintado las uñas de ese color burdeos que siempre elige, dice que

el negro está demasiado visto, y que el blanco es demasiado puro. Que

no le pega.

Se ha salido de las comisuras de sus dedos, como de lo normal.

Nunca le ha gustado pintar. Ni siquiera los labios.

 

Ha empezado a leer de nuevo, después de muchos años. Parece que fue

ayer cuando lo dejó, sin embargo, se acuerda como el primer día. Ha

cogido el mismo libro que lleva leyendo durante años, lo acaba y lo

vuelve a empezar, es un círculo vicioso, como ella. Puede que por eso

congenien tan bien.

 

Me cuenta que está alegre, porque hoy volverá a verle. Yo sé que en

realidad no es así, que se muere por verme a mí.

Me ha dicho que desde que Roma la vino a ver, “amoR” tiene nuevos

significados.

Que las ruinas no siempre están destruidas, que puedes estar nueva recién

sacada al mercado. Y también puedes estar rota.

 

Se ha duchado unas cuarenta veces, y aun así no consigue sentirse limpia.

Está sucia porque ha tocado otras manos que no le pertenecen. Sabe que

mañana será otro día, pero que él solo estará hoy.

 

Ha puesto música, y no se ha olvidado de bailar. Ha cerrado los ojos

mientras volaba y ha soñado que no necesita ayuda para tocar las nubes

con la punta de sus dedos.

 

Se ha acordado de cómo pisaba el cielo cuando Grecia la llevó a su casa,

y de cómo la hizo caer y poner los pies en la tierra cuando le dijo: No

eres lo que necesito.

Pero se ha convencido, de que hoy no es día de pensar en cosas tristes,

porque hoy vendrá.

 

Se ha peinado, y aunque nunca le ha gustado dibujar, ha sabido trazar las

olas del mar a lo largo de su cabeza.

Y yo qué voy a decir…son una verdadera obra de arte.

 

Ha elegido su ropa con cuidado y delicadeza, nada comparado a cuando

no dejaba que se la quitase cualquiera.

Solo yo…

Se ha sentado en la cocina, y ha dejado que el café siga enfriándose,

mientras que con papel y tinta se deja el alma y el corazón en  escribir

sentimientos salteados que no concuerdan entre sí. Y puede que así sean.

Puede que así sea ella: un huracán, que se calma solo cuando la tormenta

llega.

Vuelve a anochecer en la ciudad donde nunca pasa nada.

El sol se ha acostado bajo las olas de su pelo.

El café sigue sin enfriarse.

Y Mateo ha vuelto.

Puede que la luna no salga esta noche.

Biografía

Me llamo Lucía, y a pesar de ser un nombre común y corto hay gente que se empeña en estrecharlo aún más y reducirlo únicamente a: Lu. He de reconocer que no me disgusta. Vivo en una ciudad en la que lleva diecinueve años sin pasar nada, los mismos desde que nací. ¿Lo único que me gusta de ella? El mar. Los libros me sacan de aquí por unas horas y me ayudan a crear un mundo paralelo donde puedo respirar sin ahogarme en las estrecheces de estas paredes. De esta “ciudad sin nombre”. Escribo desde que tengo consciencia (y conciencia también). A veces me preguntan que busco con ello, y si soy sincera no lo sé. Tal vez la evasión, salir del mundo y de la sociedad. Buscarme a mí misma, ver de lo que soy capaz. Tal vez solo por diversión. O simplemente desahogo. Sea como sea, tengo claro qué es lo que quiero, y quiero la poesía. Las letras, los sentimientos, la denuncia, el amor por escribir. Quiero el arte. Mi arte. Que hoy es para todos vosotros, los que lo leéis. Gracias.

Detalles

Editorial: Círculo Rojo

Año de edición: 2018

Materia: Poesía

ISBN: 978-84-1304-331-9

Páginas: 164

Encuadernación: Tapa blanda

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