Viviendo de recuerdos

Viviendo de recuerdos

Viviendo de recuerdos

<<Nos hemos pasado cincuenta días viviendo de recuerdos. Viviendo de las vacaciones anteriores, de la última fiesta de cumpleaños, viviendo del recuerdo de la última reunión familiar e incluso de la última vez que montamos en un coche. Cincuenta días pensando en el último abrazo que le di a mamá o del último beso a tu mejor amiga.

Hemos sobrevivido a base de recuerdos, da igual si eras más cariñoso, más independiente, más solitario o el más entusiasta organizador de eventos, todos hemos pasado el encierro de una u otra manera. Ahora que llevamos días escuchando eso de que «ya vemos la luz al final del túnel» me pregunto si toda la empatía que hemos mostrado estas semanas ha servido para algo. Me explico. En esos momentos claro que ha servido y mucho pero… ¿y después?

Cuando todo acabe y volvamos a nuestras vidas dentro de la normalidad que se va a implantar de ahora en adelante. ¿Seguiremos mostrando la empatía a la que nos habíamos acostumbrado? ¿Continuaremos preguntando a nuestros vecinos cómo se encuentran, si necesitan algo? ¿Seguiremos preocupándonos por los sanitarios, por ejemplo, que hechos de otra pasta ya nos cuidaban antes de que el virus llegara? ¿Seguiremos pensando en la labor que hacen los docentes, los transportistas, limpiadores o policías? ¿Continuaremos cuidándonos y mimándonos como hemos estado haciendo?

Creo que a muchos se nos volverán a olvidar las cosas que hemos aprendido durante estos días de confinamiento. Volveremos a meternos en nuestro mundo personal y unitario y no veremos más allá de nuestras necesidades sin pensar que tres personas más allá tenga las mismas necesidades que tú.

Valorando la actitud de las personas que no han tenido consideración en ningún momento con el resto de ciudadanos en esas semanas tan malas, ¿creéis que la tendrán cuando todo acabe? Seguro que no aunque siempre hay ciudadanos ejemplares a los que tendremos que darles las gracias por colaborar, ayudar y promover que las reglas impuestas con tanta necesidad se cumplan.

Hemos vivido de unos recuerdos que nos han salvado durante días y solo nos queda empezar a planear qué haremos dentro de unos pocos días cuando por fin, podamos abrazar y besar a nuestros seres queridos. Los recuerdos están empezando a dejar paso a las promesas y a los sueños por cumplir, porque si eran muchos los que teníamos cuando esto comenzó, ahora serán muchos más.

Estamos llegando al final de la carrera y si todo sigue su curso como hasta ahora, en poco más de dos meses podremos volver a viajar, a comer en restaurantes y salir con total normalidad a hacer la compra o visitar a un amigo. Si hemos aguantado el chaparrón, qué nos va a impedir aguantar el chirimiri que se avecina.>>

Jessica García

Pensar en voz alta

Un comentario para “Viviendo de recuerdos”

  1. […] una semana escribía un post con unas reflexiones que me rondaban la cabeza desde hacía días. Trataba entre otras cosas la […]

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